CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
Los tableros inoxidables (también conocidos como gabinetes o armarios de acero inoxidable) son envolventes diseñadas para proteger componentes eléctricos, electrónicos y de control en entornos donde las condiciones ambientales son extremas.
A diferencia de los tableros de acero al carbono convencionales, estos están fabricados con aleaciones que ofrecen una resistencia superior a la corrosión y cumplen con estrictos estándares de higiene.
Lo que define a un tablero inoxidable no es solo su brillo, sino sus propiedades técnicas:
Material: Generalmente fabricados en acero inoxidable AISI 304 (para uso general y alimenticio) o AISI 316L (para ambientes marinos o químicos altamente corrosivos).
Grado de Protección (IP/NEMA): Suelen tener certificaciones elevadas como IP66 o NEMA 4X, lo que garantiza que son estancos frente al polvo, potentes chorros de agua y corrosión.
Acabado Superficial: Poseen un acabado pulido (satinado o espejo) que evita la adherencia de bacterias y facilita la limpieza profunda.
¿DÓNDE SE UTILIZAN?
Debido a su costo más elevado frente al acero pintado, se reservan para sectores donde la durabilidad y la pureza son innegociables:
Industria Alimentaria y de Bebidas: Soportan los lavados a alta presión y el uso de químicos desinfectantes sin oxidarse.
Industria Química y Farmacéutica: Resisten vapores corrosivos y mantienen la esterilidad del entorno.
Ambientes Salinos: Ideales para plataformas petroleras, puertos y zonas costeras donde el salitre destruiría un tablero común en pocos meses.
Tratamiento de Aguas: Perfectos para plantas de desalinización o tratamiento de aguas residuales.